La cadena del girasol atraviesa una etapa de fuerte dinamismo, impulsada por el escenario favorable que presenta el Gobierno nacional para el sector. Los últimos datos oficiales muestran que la molienda de octubre alcanzó 448.259 toneladas, lo que implica un salto interanual del 34% y un nivel 138% superior al promedio de la última década para ese mismo mes.
En paralelo, la industria aceitera profundizó su ritmo de procesamiento gracias a una mayor disponibilidad de materia prima y un escenario global que continúa traccionando productos de origen vegetal. Según la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios, octubre registró uno de los avances más significativos de los últimos años, en línea con la tendencia positiva que muestra el sector desde inicios de 2025. Esta recuperación industrial se reflejó también en el comercio exterior.
Durante octubre, las exportaciones del complejo girasolero alcanzaron 243.084 toneladas por un total de US$156,9 millones, con aumentos del 33% en volumen y del 35% en valor respecto del año anterior. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las ventas de semillas y aceite, rubros en los que Argentina mantiene una sólida competitividad. Además, la diversificación de destinos reforzó la presencia internacional y redujo vulnerabilidades comerciales.
El buen momento del sector se ve acompañado por un marco regulatorio más ágil y políticas orientadas a simplificar trámites y favorecer la apertura comercial. Con precios internacionales firmes y una campaña que avanza con rendimientos favorables, la cadena del girasol cierra el año con perspectivas optimistas. La combinación de mayor molienda, exportaciones en alza y mercados ampliados permite proyectar un 2026 con bases sólidas para profundizar la expansión argentina en el comercio global de oleaginosas.







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