Manny Pacquiao, uno de los boxeadores más grandes de la historia, recordó los años de pobreza extrema que atravesó antes de llegar a la cima del deporte mundial.
“Vine de la nada. Había días que no teníamos nada que comer. Dormí en la calle”. Con esas palabras, Manny Pacquiao volvió a conmover al mundo del deporte al relatar los momentos más difíciles de su infancia, marcada por el hambre, la pobreza y la incertidumbre, durante una charla con el diario Marca en el marco del World Sports Summit de Dubái, realizado a fines de 2025.
El ex campeón mundial en ocho divisiones recordó que crecer en Filipinas implicó convivir con carencias extremas. “Mi hermano pequeño lloraba de hambre y era triste verlo. Algún día solo consumí agua para sobrevivir”, confesó el filipino, al describir una realidad familiar en la que la falta de alimentos era cotidiana. La crudeza de su testimonio contrastó con el presente de una figura consagrada del deporte global.
Pacquiao explicó que el boxeo no fue su primera alternativa para salir de esa situación. “Mi deporte era el baloncesto, pero una vez hubo una competición por dinero y me puse a boxear. Te daban dos dólares si ganabas; uno si perdías. Con eso podía comprar un bowl de arroz”, relató. Esa necesidad económica fue el punto de partida de una carrera que terminaría siendo histórica.
Durante la entrevista, el excampeón también recordó los obstáculos iniciales para competir de manera profesional. A los 16 años, debió mentir sobre su edad para obtener una licencia provisoria, ya que no estaba permitido boxear profesionalmente siendo menor. “Peleé y gané. Cuando me vieron, se olvidaron de pedirme la partida de nacimiento”, contó. Tres años más tarde, ya era campeón del mundo. “Nunca imaginé que dos dólares se convertirían en millones”, resumió.
Consultado sobre las claves de su éxito, Pacquiao destacó la preparación mental y el estudio constante de sus rivales. “Me fijaba en los golpes que repetían automáticamente, en sus movimientos, en su estilo. Mi entrenamiento se basaba en cómo frenar al rival”, explicó. También remarcó la dificultad de competir en distintas categorías: “El peso influye en la velocidad y la fuerza. No es solo subir kilos, es mantener la velocidad. Es dificilísimo”.
Más allá del boxeo, el filipino se refirió a su incursión en la política, un terreno que —según admitió— no le resulta cómodo. “No me gusta la política, odio a los políticos, pero estoy en ella para ayudar al público, para dar casas gratis a los más necesitados”, afirmó. Según expresó, su motivación pasa por dejar una huella social que trascienda al deporte.
Nacido el 17 de diciembre de 1978, Manny Pacquiao es considerado uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. Cerró su carrera con un récord de 62 victorias, 8 derrotas y 3 empates, con 39 nocauts, y es el único púgil en conquistar títulos mundiales en ocho divisiones distintas. En 2024 fue incorporado al Salón Internacional de la Fama del Boxeo y, a fines de 2025, lanzó su propia promotora en Estados Unidos, dando inicio a una nueva etapa ligada al deporte que lo sacó de la pobreza y lo convirtió en leyenda.







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