En Mendoza, durante la vendimia, se están probando drones para aplicar fertilizantes en viñedos. La iniciativa busca mejorar tiempos y eficiencia en el manejo agronómico.
La campaña de vendimia en Mendoza, una de las regiones vitivinícolas más importantes de Argentina, no solo moviliza la cosecha de uvas sino también la innovación tecnológica en el campo. En un lote de uvas Malbec y Torrontés próximas a cosecharse, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y especialistas de empresas tecnológicas están ensayando nuevas formas de aplicar nutrición a las plantas.
Los ensayos se centran en el uso de drones equipados para fertilización foliar, que pueden volar sobre las hileras y distribuir fertilizantes de manera más rápida que con métodos tradicionales. Los expertos destacaron la velocidad de trabajo y la posibilidad de dosificar según las necesidades específicas de cada parcela dentro del viñedo.
Además de probar tres fertilizantes comerciales diferentes para comparar sus efectos con parcelas sin tratamiento, los técnicos evaluaron la capacidad de estos equipos de trabajar incluso cuando el terreno está húmedo o después de lluvias, momentos en los que ingresar con maquinaria pesada sería difícil o imposible.
Los responsables de esta iniciativa remarcaron que no se busca reemplazar a los tractores ni a las prácticas tradicionales, sino complementarlas con herramientas que brinden mayor precisión y flexibilidad a los productores vitivinícolas. El objetivo final es que cada productor pueda contar con su propio equipo para hacer aplicaciones cuando lo necesite.






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