Especialistas señalan que medir los índices de madurez permite definir el punto óptimo de recolección y asegurar mejor calidad, conservación y valor comercial de la fruta.
En la producción de peras y manzanas, la elección del momento de cosecha es un factor determinante, ya que puede influir en la calidad, la conservación y el destino comercial de la fruta.
La definición de ese punto óptimo se basa en indicadores técnicos que permiten anticipar el comportamiento del fruto y contribuir a asegurar su calidad.
Especialistas del INTA, desde la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle, realizan el monitoreo de distintos índices de madurez para orientar la cosecha y optimizar la conservación de la producción a lo largo del año.






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