Mientras el clima afecta el ritmo de recolección de estos cultivos, la cosecha de maíz y sorgo presenta avances positivos, aunque también condicionados por las condiciones meteorológicas.
Las intensas lluvias en gran parte del área agrícola continúan retrasando la cosecha de soja y girasol, debido al exceso de humedad que dificulta el ingreso a los campos.
De acuerdo con un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las precipitaciones afectaron principalmente a la soja de primera en los núcleos productivos, el sur de Córdoba y el norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires, lo que redujo el avance de las tareas.
En este contexto, la cosecha de soja alcanza el 2,4 % de la superficie sembrada, con avances concentrados en los Núcleos Norte y Sur, donde se registran rendimientos promedio de entre 34,6 y 40,4 quintales por hectárea, mientras se mantiene la proyección de producción en 48,5 millones de toneladas.





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