Las estimaciones productivas aumentan tras la incorporación de 300.000 hectáreas adicionales. El escenario climático también influye en los cultivos de soja y girasol.
La campaña agrícola presenta ajustes en las principales variables productivas, con una expansión del área sembrada de maíz de 300.000 hectáreas, lo que eleva el total estimado a 8,1 millones de hectáreas y la proyección de producción a 61 millones de toneladas. El cambio se basa en un reanálisis del área agrícola mediante imágenes satelitales y relevamientos a campo en el centro del país, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).
La cosecha de maíz avanzó hasta cubrir el 24,7% del área apta, con un rinde promedio de 87,5 quintales por hectárea. A nivel regional, se registran resultados de 100 qq/ha en el Núcleo Norte y 94,8 qq/ha en el Núcleo Sur.
El maíz tardío atraviesa etapas de definición de rendimiento bajo condiciones mayormente favorables, con el 98,6% del área en estado clasificado como Normal a Excelente.






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