Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria desarrolló tres variedades de raigrás anual tetraploide con características orientadas a aumentar la producción de forraje, mejorar la sanidad vegetal y adaptarse a diferentes regiones productivas.
En los sistemas ganaderos, el período invernal suele generar una menor disponibilidad de forraje, lo que obliga a realizar ajustes en la planificación productiva. En ese contexto, los materiales forrajeros con mayor productividad y estabilidad son considerados herramientas relevantes para sostener la alimentación del rodeo.
El raigrás anual cumple un rol importante dentro de las cadenas forrajeras utilizadas en sistemas de alta eficiencia. Su incorporación permite complementar la oferta de alimento en etapas del año en las que otras especies disminuyen su crecimiento.
De acuerdo con especialistas del sector, esta especie contribuye a mantener la disponibilidad forrajera durante períodos críticos, especialmente en invierno, cuando las condiciones climáticas afectan el desarrollo de otras alternativas pastoriles.






Deja un comentario