La Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias desarrolló una herramienta con información satelital para identificar zonas vulnerables y anticipar escenarios de inundaciones. El sistema permite vigilar permanentemente 5,4 millones de hectáreas para coordinar recursos y asistir a las provincias frente a eventuales emergencias.
El Gobierno nacional puso en marcha un esquema de monitoreo y planificación sanitaria ante el posible impacto del fenómeno de El Niño durante la primavera de 2026. La Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), dependiente del Ministerio de Salud, trabaja en una nueva base de datos para anticipar escenarios de inundaciones, incendios y otros eventos que puedan generar emergencias en distintas regiones del país.
Aumenta la probabilidad de un fenómeno fuerte
Según las proyecciones analizadas por DINESA, aumentaron las probabilidades de que El Niño alcance una intensidad “fuerte o muy fuerte” a partir de la primavera.
Ante este escenario, el objetivo es contar con información anticipada sobre las zonas que podrían verse afectadas y preparar los recursos necesarios para responder rápidamente ante posibles catástrofes.
Más de 5 millones de hectáreas bajo monitoreo
El sistema identifica como principales zonas potencialmente inundables a sectores de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco.
Los mapas fueron elaborados a partir de registros satelitales correspondientes al período 1984-2021 y permiten identificar unas 5.476.680 hectáreas con potencial riesgo de inundación, donde viven aproximadamente 920.000 personas.
Además, el Gobierno mantiene bajo seguimiento la situación en Cuyo y Córdoba, especialmente frente a las lluvias previstas para agosto, septiembre, octubre y noviembre.
Un hospital de campaña listo en 72 horas
Dentro del operativo de respuesta, el Ministerio de Salud cuenta con la capacidad de desplegar un hospital de campaña ante el pedido de una jurisdicción afectada.
El dispositivo tiene 60 camas de internación y ocho unidades de cuidados intensivos y puede ser instalado en un plazo estimado de 72 horas.
La herramienta ya fue utilizada durante las inundaciones que afectaron a Bahía Blanca en marzo de 2025, y forma parte de los recursos disponibles para reforzar la atención sanitaria cuando una emergencia supera la capacidad local.
Una central para monitorear las emergencias en tiempo real
DINESA también trabaja con una central de monitoreo que integra información proveniente de distintos organismos públicos y permite generar mapas dinámicos sobre incendios, inundaciones y precipitaciones.
La incorporación de estos datos busca mejorar la capacidad de anticipación y permitir que las autoridades puedan identificar rápidamente los sectores que requieren asistencia.
Coordinación con las provincias
El nuevo sistema también apunta a mejorar la coordinación entre Nación y las jurisdicciones que puedan verse afectadas.
Desde el área de Emergencias Sanitarias remarcan la necesidad de compartir información y construir un inventario común de recursos, teniendo en cuenta que ninguna jurisdicción cuenta por sí sola con todos los elementos necesarios para responder ante una catástrofe de gran magnitud.
De esta manera, el Gobierno busca que la planificación sanitaria no comience cuando ocurre una emergencia, sino que permita anticipar los escenarios de riesgo y organizar con tiempo los recursos, el personal y la infraestructura necesarios.
Preparación ante posibles catástrofes
El esquema forma parte de una estrategia preventiva frente a un escenario climático que podría generar inundaciones y otros eventos extremos durante los próximos meses.
Con el monitoreo satelital, la nueva base de datos, los mapas en tiempo real y la capacidad de desplegar hospitales de campaña, el Ministerio de Salud busca fortalecer la respuesta sanitaria y reducir los tiempos de reacción ante posibles emergencias en distintos puntos del país.







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